sábado, septiembre 08, 2012

¿4 FANTÁSTICOS?

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El Perú, años atrás, se caracterizó por jugar bien al fútbol, al toque pícaro, a la gambeta quimbosa, a las paredes desde la media cancha hasta gritar gol en el arco rival. Ahora no hay nada de eso, no existe esa pasión desde el primer minuto hasta los descuentos, claro, cuando juega la blanquiroja todos estamos prendidos de la tele (si juega de local, en el estadio), pero es porque nos llama la tierra, la sangre, las ganas de ser mejor que todos, la nación, la gente, el pueblo, eso llama.

Cómo olvidar a Cueto, con esa zurda que cuando quería escribía un poema de pase, pintaba un cuadro con ese pincel hecho pierna y al delantero le decía ya, métela compadre. Cómo olvidar el regate de Uribe, ese negro diamante que brillaba con luz propia cuando llevaba el balón pegado al pie, cuando escondía la redonda ante la mirada atónita de los franceses que se quedaban lelos, como postes, en el verde. Cómo olvidar a Cubillas, al Cholo Sotil, a Oblitas, al Trucha Rojas. Cómo olvidar al Patrón Velázquez, mordiendo en ese mediocampo de lujo, haciendo respetar la camiseta, poniendo la mano en la cara a quien tenía que ser, a quien se pintaba de malcriado frente a esos jugadores que la sudaban y jugaban bonito, a toque limpio, terso, gritando gol a todo pulmón cuando la gordita chocaba con las redes de los argentinos que nos tenían respeto.

Ahora damos todo por Pizarro, Farfán, Guerrero y Vargas. Está bien, son buenos jugadores, nadie lo discute: Pizarro, el mejor extranjero en toda la historia del fútbol alemán, okay. Farfán, indiscutible titular en el Schalke 04, okay. Guerrero, dejó el Hamburgo para llegar al campeón de la Libertadores (bien, aunque mucha gente diga que es un retroceso. El fútbol brasileño está en alza, digo). Vargas, de la Fiorentina al Genoa, siempre en el balompié italiano, okay. Es simple, en menos de diez palabras describo: Pizarro, cada vez que viene no le sale nada con la sele (no quiere o no puede o presión, no sé, pero no le sale nada). Farfán, la indisciplina puede más, las juergas y mujeres (aunque debo aceptar que a veces digo: si este negro juega como siempre lo hace, que haga los tonos que quiera, pero que invite también). Guerrero, mis respetos, cuando toda la presión la tenía Pizarro, el depredador metió el único gol en el partido que jugamos frente a Senegal, en Matute (partido amistoso previo a la Copa América, y todos sabemos lo que pasó en esa copa: goleador, mejor jugador, tercer lugar, ¡Ay, Guerrerito!), desde ahí comenzó todo, desde ahí se vendían sólo sus camisetas, desde ahí siempre era él quien gritaba gol, desde ahí no le pesó la sagrada, desde ahí pienso que es el capitán. Vargas, el loco, el gordito, no lo querían en el cuadro violeta y pasó al cuadro donde seguramente jugará con Andy Polo. Vargas era el que le metía cojones a la selección, era él, ahora con Guerrero basta y sobra, loquillo, digo nomás, no me mires feo.

Acá quería llegar. Mucha cosa con los 4 Fantásticos, pienso yo. No, señor, no señora, no mamita, no papito, no son fantásticos y no son 4. No chibolito, no te desesperes más, abre los ojos, no te dejes llevar por la prensa amarillista que compras cuando tu sele está bien. Repeat after me: Cua-tro-fan-tás-ti-cos-ya-no-más. No pues, no mintamos más, no más vende humo, la gente necesita cosa seria, la gente necesita jugadores que quieran sudarla de verdad, que se rajen por su selección, que jueguen por amor a la camiseta, que cuando se les llame vengan felices, con ansias de hacer las cosas bien, con hambre de gloria. No más 4 Fantásticos, please. No más mentiras. Fantásticos lo de antes, lo que hacían del fútbol un arte para la afición conglomerada en la tribunas del Nacional, los viejos saben de lo que hablo. Fantásticos deberíamos ser todos, los jugadores, la prensa, el hincha, los dirigentes, Burguita please, lárgate, haz de tu vida lo que quieras; te doy cinco segundos  o si no te saco la… sagrada camiseta con la franja roja en el pecho.

Una pregunta para terminar, siento esto y quiero compartirlo con ustedes en forma de interrogante, a ver si con la mano en el corazón, responden: ¿Acaso, el Mago se siente obligado a poner de titulares a Pizarro, Vargas, Farfán y Guerrero? ¿Acaso, el Mago se siente obligado a poner de capitán a  Pizarro porque  pesa en la FPF? ¿Acaso Pizarro pesa más que el propio director técnico? ¿Tenemos director técnico? Gracias, Phillip Butters.


Aquí, paramos la redonda. 

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